29 de octubre de 2006

Mann

Me suelen gustar los directores que se llaman Michael, o Michel. Uno de ellos es Michael Mann. Su mundo es en realidad el de los ladrones, el de los mafiosos a los que una vez trató, en su primer documental. Su estilo, que yo calificaría como deslizante, ha dejado ya una huella indeleble. A mi me interesan sus historias mas sinceras, como “Heat”, y resulta que “Miami Vice” es una de esas, quizas la mejor, desde luego mucho mejor que “Collateral”. Me admira y me sorprende su capacidad para integrar algo tan lumpen dentro del main stream, del cine más comercial de Hollywood. Pero también me sorprende que alguien con ese control aun se obsesione con si su película será comercial o no (la gran amenaza de todos los directores) y se fuerce a hacer en ella pequeñas concesiones que no le ayudan, entre ellas, el título y la obligada referencia a esa serie que el produjo: “Miami Vice”. El miedo hace milagros.

9 de octubre de 2006

trilogía de la glaciación

He estado viendo estos días las tres primeras películas del director austriaco Michael Haneke (a las que él una vez medio en broma apodó “Trilogía de la glaciación”), me he sumergido como nunca antes en su estilo, en las primeras manifestaciones de ese estilo inconfundible que estaba ya en sus principios tan definido, hay que tener en cuenta que Haneke dirigió su primera película cuando tenía 57 años. Su control de la mente del espectador me ha impresionado siempre, su conciencia de lo que el espectador está pensando y esperando en cada instante. Su estilo es lento y descompuesto, diríamos: el va a lo suyo y tu verás si quieres seguirle. Es otro de esos cineastas que hacen películas en las que parece que no pasa nada. Siento un gran placer viendo sus películas, perdiéndome en ellas. El pack que he podido ver contiene también unas entrevistas con él, magníficas. En ellas dice cosas tan sabias como que en el cine la imagen es el terreno de lo real y el sonido el terreno de la fantasía, en sus películas esos dos terrenos se separan y se completan. También dice que el cine, cualquier arte dramático, debe ir (y siempre ha ido) a contracorriente, denunciar algo de lo que va mal; a pesar de la frialdad de su estilo él cree estar haciéndolo de una manera optimista porque las cosas podrían ser mejores de lo que son.

4 de octubre de 2006

Academia

Acabo de recibir una carta de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España. Me comunican que me han admitido como Miembro Numerario, en la especialidad de Dirección, y me dan la bienvenida en nombre de todos su Miembros. Hay que haber dirigido al menos tres películas para que te admitan. Tiene unos 1100 Miembros, que con sus votos deciden cada año los candidatos y los ganadores de los premios conocidos como los Goya. Estos premios son importantes para el cine español, pero estoy convencido de que ahora que va a contar con una nueva sede, la Academia, que ya tiene también otras actividades, puede servir para muchas otras cosas más.

22 de septiembre de 2006

Almería

El Ciclo Encuentros con Directores de Cine, organizado en Almería por la Fundación Unicaja, cuenta conmigo el lunes 25 y el martes 26 de Septiembre.

20 de septiembre de 2006

zumo de cine

Me acorde ayer, viendo Nuestra musica de J.L Godard, de una conversación que mantuve hace años con mi amigo Joaquín Jordá, que murió hace cuatro meses, y al que echo de menos. Yo le decía entonces que el cine es como la fruta, en el sentido de que llamamos cine a cosas muy distintas, tiene muy poco que ver un plátano con una frambuesa. El estaba de acuerdo con la comparación y añadía: “algunas las prefiero en zumo”. Ayer tome un poco de zumo de Nuestra musica. Quise ver la película como decía Godard, (hay que llegar tarde, sin saber de qué va e irte antes de que acabe, mantiene Jean Luc) asi que llegue tarde, vi un trozo y me salí. Me fui al bar de enfrente y mientras me tomaba una agua con gas me acorde de Joaquín y pense en escribir esto aquí hoy. Luego, contradiciendo a Godard, volví a entrar en el cine, vi un poco más de la película, una media hora, y abandone definitivamente la sala. “Si te has enterado de algo, es que no me has prestado atención”, decía un personaje por los altavoces de la sala mientras yo salía. Pensé que esa frase podría haberla dicho perfectamente Joaquín Jordá.

1 de septiembre de 2006

Hou Hsiao-hsien

Después de ver Tiempo de amor, juventud y libertad me he dado cuenta de que ninguna de sus películas me gusta del todo en realidad. Y sin embargo hay algo en las películas de este director que me gusta mucho, tanto que las veo todas desde que le descubrí, hace 15 años. Aunque a ratos me aburro viéndolas, me quedo en el cine pensando en mis cosas esperando esos momentos, en los que parece que no pasa nada, y sus personajes se miran, en silencio, o ni siquiera se miran. Creo que tiene que ver con su manera de resolver esas secuencias, con su planificación, composición e ilustración sonora, que me transporta, a veces, a ese lugar cercano al mundo de los sueños en el que tanto me gusta estar. Me gustan las películas en las que parece que no pasa nada.

30 de agosto de 2006

casa en El Hierro

Erice y Kiarostami: cineastas solitarios

La correspondencia fílmica que iniciaron hace un año estos dos cineastas lleva camino de convertirse en una joya del cine actual. Aunque no ha hecho más que empezar, puede verse ya en algunos sitios, lo cual es quizá un poco precipitado.
No cuentan en ninguna parte cómo empezó todo, pero viendo estas cinco piezas uno puedo imaginarlo: se pusieron de acuerdo en intercambiar una pequeña película, y en tirar de ese hilo. Empezar no debió resultarles fácil. Cuenta Kiarostami en su primera pieza que escribió varias antes de dar una por buena y mandársela a Erice. Por su lado, Erice, puede que también algo descolocado al principio, rescata para empezar un instante de su pasado, las huellas no borradas de algo que ocurrió hace 15 años, el rodaje de El sol del membrillo. A partir de esas dos piezas comienza el jugoso intercambio, un juego muy serio, en el que cada uno responde a la carta recibida. Cada cineasta, en estas pequeñas piezas casi caseras, recurre a sus obsesiones de siempre, las que han formado su estilo, y deja en ellas su huella con tanta facilidad como una planta esparce sus semillas en primavera.
Esperemos que el éxito de estas primeras exhibiciones no les detengan; seguramente un cineasta sólo necesita eso, un espectador (basta con uno) verdaderamente cómplice, dispuesto a responderle.

28 de agosto de 2006

algunos directores vivos que me gustan mucho

Michael Winterbotton, Michael Haneke, Michael Mann, Michel Deville, Bernardo Bertolucci, Zhang Yimou, Pedro Almodovar, Julio Medem, Victor Erice, Carlos Saura, David Lynch, Steven Soderberg, Martín Scorsese, Francis Ford Coppola, Wong Kar Wai, Abbas Kiarostami, M. Night Saymalan, Huo Hsiao-hsien, Lars von Triers, Woody Allen, Ken Loach… (seguiré ampliando la lista)

algunas cosas en las que creo

Creo que cada película es un mundo, un sólo mundo, su propio mundo, y toda ella debe ser igual a si misma. Creo en la expresividad, cada imagen debe crear una sensación además de la información que da. Creo en el encuadre, que es siempre una renuncia, una selección. Creo en la valentía, las cosas deben hacerse con ideas firmes y muy claras, con pocas buenas ideas. Creo en el rigor. Creo que un director se define tanto por lo que hace como por lo que no hace. Creo que una película no es sólo una historia; sin el argumento no es nada, desde luego, pero una película refleja además la manera que un director tiene de entender el cine, es también en cierta medida un discurso sobre el propio cine, sobre lo que es el cine para ese director, y expone su idea de lo que es una película.

24 de agosto de 2006

días azules


Ahora que he dado por terminado mi blog sobre "días azules", pues ya está estrenada y puede verse en los cines, empiezo este. Aquí escribire sobre mis proyectos y publicaré mis videos, fotos y otras cosas.